REMANDO JUNTOS

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¿Sabías que podemos estar constantemente aprendiendo del mundo que nos rodea y descubrir que muchas cosas nos enseñan el valor de una vida virtuosa? Fíjate por ejemplo en el deporte del remo.

remando2Es una carrera entre embarcaciones.
Un equipo puede constar de 2, 4 u 8 personas.
Hay dos tipos: en uno se utilizan dos remos y en otro, un solo remo. Para que la embarcación vaya más rápida todo el equipo tiene que remar junto. Cada miembro del equipo debe olvidarse de sí mismo para remar en equipo y con consistencia. En el remo, lo más importante es que el equipo esté trabajando en unión, como un instrumento perfectamente afinado. Todos los miembros del equipo deben tener resistencia para perseverar en la carrera porque requiere mucho trabajo duro y energía para seguir adelante y permanecer en sintonía con los otros miembros del equipo.

Los equipos compuestos por 4 u 8 personas normalmente tienen una persona que no rema, es el timonel. Éste es el papel que desempeña el más pequeño del equipo. Pero no pienses que su trabajo no es importante porque el timonel tiene una gran responsabilidad.  Se sitúa de cara a los remeros y da las instrucciones al equipo para que se mantenga en la línea, guiando la dirección del bote. En vez de remar, el timonel debe dirigir. Cada miembro del equipo debe hacer su parte, los remeros, remar y el timonel guiar para que el equipo llegue hasta la línea de meta.

 

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Igualmente, en nuestras familias debemos ayudarnos unos a otros a llegar al Cielo. Cada miembro de la familia tiene que hacer su parte, haciendo lo que se le pide cada día, ya sea estudiar, poner la mesa, hacer los trabajos, sea el que sea, pero haciéndolo bien. Debemos mirar unos por otros, poniendo las necesidades de los demás por delante de nuestra propia comodidad. Quizá en algunos momentos nos cueste lágrimas y sudores pero hemos de recordar que nunca estamos solos. “Yo estaré con vosotros hasta el fin del mundo”. Mantengamos nuestros ojos fijos siempre en la línea de meta, que es el Cielo, para que nunca olvidemos hacia dónde nos dirigimos. ¡Merece la pena todo el esfuerzo!