Fuegos artificiales

¡Qué bonitos! ¡Y qué colores!
¿No te resulta curioso?
Vamos a aprender algunas cosas interesantes sobre ellos.

Si no se utilizan adecuadamente, pueden ser extremadamente peligrosos.

¿CÓMO FUNCIONAN?
Tienen un cartucho con pólvora en el centro, y esferas, cubos o cilindros (se llaman estrellas) colocadas a su alrededor. Además cuentan con una mecha para retrasar la explosión hasta que haya alcanzado la altura adecuada.
El cartucho es lanzado desde un tubo de acero con una carga de pólvora que al explotar impulsa al cartucho hacia arriba y a su vez enciende la mecha. A cierta altura, la mecha arde hasta hacer explotar la carga explosiva del centro, que enciende las estrellas y las arroja en diferentes direcciones.

HISTORIA
La palabra pirotecnia proviene del griego y significa “arte de los fuegos”. Su origen está en la China. Se dice que Marco Polo fue el primero en llevar la pólvora a Europa.

Para poder conseguir los colores que ves, se añaden a la mezcla explosiva compuestos químicos que emiten luces de colores cuando sufren la acción del calor.

NUESTRA VIDA ALEGRA A DIOS
¿Se te ocurre que de todo esto podamos aprender algo para nuestra vida espiritual?
Mientras miraba los fuegos artificiales yo pensaba que nuestra vida puede ser una gran fiesta de fuegos artificiales que alegre a Dios. Pero a la vez pensaba que los fuegos artificiales duran muy poco. Explotan y se acabó. Por el contrario, si nosotros vivimos en gracia de Dios (sin pecados mortales) podemos hacer que nuestra vida siempre alegre a Dios.


Experimento

Vamos a crear nuestros propios fuegos artificiales en casa, sin peligro de una explosión. No son exactamente como los vemos en el cielo pero nos pueden servir.

MATERIALES:
- Un frasco transparente.
- Aceite vegetal.
- Agua.
- Colorante.
- Pastilla efervescente.

¿CÓMO HACERLO?
     1. Vierte el agua en un recipiente transparente dejando espacio en la parte superior del vidrio. El agua debe estar a temperatura ambiente.
     2. Añade un poco de aceite vegetal al agua.
     3. Añade unas pocas gotas de colorante de alimentos.
    4. Ahora mete en el frasco la pastilla efervescente y...

Verás cómo las gotas de color bajan lentamente por el aceite, cuando chocan contra el agua producen una especie de explosión en el agua. Después comienza la ebullición cuando metemos la pastilla.

¡Verás qué divertido!